Reflexiones sobre nuestra energía vital: Un tesoro por cuidar

Por: Telmo Alexander

Quiero compartirles algunas reflexiones personales sobre mis lecturas, actividades e incluso condiciones físicas. He notado lo que yo llamo “niveles bajos de energía”, y creo que es un factor común en muchos hombres y mujeres. El tema no es nuevo; de hecho, hay muchísima literatura y estudios al respecto. Sin ir muy lejos, tenemos ejemplos cercanos: ¿Quién no conoce a compañeros de trabajo, amigos o incluso a su pareja, que somos adictos al café? O que hacen cosas “locas” como tomarse dos aspirinas con Coca-Cola o cosas por el estilo.

He conocido a muchas personas que siempre tienen a la mano algún medicamento para la acidez, para los dolores de cabeza o para conciliar el sueño. Lo normalizamos. Muchos incluso se medican para poder dormir o necesitan un trago de alcohol antes de acostarse, incluso fumar para relajarse.

La importancia de cuidar nuestro cuerpo

La cuestión aquí es que, si no respetamos el templo de nuestro cuerpo, la realidad es que no hay otro. La salud es un tesoro. Sé que puede sonar un poco trillado o anticuado, pero es real. Si no estás bien, si tu energía vital es baja, no vas a tener la capacidad de resolución, de desarrollo o de “salir a atacar el día” (en el buen sentido de la palabra). No tendrás esa chispa creativa ni la pasión en tus relaciones.

Entonces, si no dormimos bien y lo suficiente, si no comemos adecuadamente, si no nos damos espacios para descansar o no hacemos ejercicio, les tengo una noticia, hombres: hay estudios que demuestran que los testículos se encogen. Sé que puede causar risa, pero es verdad. Y tanto en hombres como en mujeres, los perfiles hormonales se modifican: los niveles de testosterona y los diferentes neurotransmisores que nos hacen sentir felices empiezan a bajar.

El estrés y sus efectos

Imaginen esto: en el momento en que el estrés te invade o te ataca (como quieras verlo), producimos ciertos químicos que, al llegar al cerebro, se convierten en neurotoxinas. Está científicamente comprobado que 15 minutos de estrés producen más de cien sustancias químicas tóxicas para el cerebro que, obviamente, nos dañan. Cuando estamos bajo estrés, incluso le restamos flujo sanguíneo a nuestro cerebro porque esa sangre se va a las extremidades.

Este estrés que vive en nosotros a nivel genético, en nuestro cerebro y en nuestra mente, hace parte del instinto de “pelear o correr” que hemos escuchado antes, y que tiene que ver con salvar nuestra vida. Así que, podemos decir que el estrés está diseñado para mantenernos con vida. Pero cuando estamos bajo estrés constantemente, y más aún si lo convertimos en un estilo de vida, tristemente es cuando lo llamamos el “asesino silencioso”.

Ya lo sabemos, ¿pero por qué a pesar de saberlo no hacemos algo por nuestra salud? ¿Por qué pasamos más de tres horas sentados, o incluso los he visto sentados por ocho, nueve o diez horas al día? Nos levantamos muy poco, caminamos poco, somos muy sedentarios. Y más allá de eso, comemos inadecuadamente y no dormimos ni las siete horas mínimas que se requieren por salud.

La ciencia del sueño y la energía

Según estudios en neurociencia y, por supuesto, estudios del sueño, se dice que necesitamos mínimo siete horas de sueño. Si ya pasamos los 50 años, se necesitan seis horas como mínimo. Pero usualmente, hasta antes de los 50 años, se requieren mínimo siete horas, y esto no incluye el tiempo que tardamos en conciliar el sueño. Esto es algo muy importante.

Hay más: por ejemplo, existe una relación directa entre el sueño y el sobrepeso. Si no puedes bajar de peso, podría ser porque no estás durmiendo lo suficiente.

Hay múltiples factores para producir energía, y el primero es dormir bien. Con “dormir bien” me refiero a que, cuando llegue la noche, verdaderamente digamos: “Yo me merezco descansar”. Hace algún tiempo, yo tenía la creencia de que si no hacía lo suficiente o todo lo que pude haber hecho en el día, entonces no me merecía descansar. Eso es un problema. En la noche, yo estaba pensando incluso en el día siguiente, en lo que tenía que hacer, en todos mis pendientes.

Entonces, ¿qué te sugiero? Ponle conciencia al descanso. El peor momento para resolver un problema es en la noche. No tratemos de resolver algo en la noche; si descansas bien, al día siguiente el problema se verá más pequeño y lo podrás solucionar de una manera diferente. Hay una frase de Albert Einstein que decía: “No puedes resolver el problema con la misma mente que lo creó”. Es decir, tienes que salirte para verlo desde otra perspectiva. Si estás jugando metafóricamente en el campo de fútbol y te sales a las graderías, lo ves desde otro ángulo y lo vas a poder resolver. Así que, respetemos la noche, respetemos el descanso. Así nos daremos un espacio.

El ciclo circadiano y la productividad

Todo indica que, si renovamos la energía vital, todo avanza. Cansados, todo se ve más difícil. Si están cansados, no tienen poder de resolución. No sé si les ha pasado que han llegado a trabajar a tal grado que se les están cerrando los ojos frente al computador (a mí me pasaba muchísimo). ¿Les ha pasado que están tan cansados que no pueden ni pensar, o que les cuesta trabajo tomar decisiones, o están tan agotados que ya ni el café los levanta?

Es necesario un espacio para descansar. Tienen que darse un espacio para recuperar la fuerza. Es una necesidad, no un objetivo; insisto, es una necesidad, no lo hagan como una meta. Elijan hacerlo porque si ustedes están bien, si tienen buenos niveles de energía, van a poder solucionarlo todo.

Lo primero, entonces, es dormir mínimo siete horas con conciencia. Segundo, cuando coman, que sean alimentos frescos y poco procesados. Si pueden llevar lonchera o como le digan, miren el espacio que tienen preparado para tomar sus alimentos, en especial para algunos de nosotros que durante el día no podemos regresar a casa. Comamos lo más sano y saludable que se pueda.

Respira profundamente durante tu día, camina un poco cada 90 minutos, haz meditación, mantén la calma, toma agua. Esto ayuda muchísimo con los niveles de energía y, sobre todo, a despejar la mente y regresar a otro ciclo de productividad.

El ritmo natural del cuerpo: Entendiendo el ciclo circadiano

Leí que los hombres más ricos y exitosos del mundo tienen algo en común: se duermen antes de las 10:00 de la noche y se despiertan antes del amanecer.

¿Han escuchado hablar alguna vez del ciclo circadiano? ¿Han escuchado hablar del ciclo de luz y oscuridad? Si no, tranquilos, yo tampoco lo entendía del todo hasta hace poco. Pero les puedo decir que hace unos 15 años, en un proyecto llamado “Nuevo bioterio”, me lo explicaron para aplicarlo en la ingeniería de detalle para la producción de animales de laboratorio. Pero solo hasta ahora lo entiendo bien y pienso en implementarlo en mi vida para sacar el máximo potencial de mi cuerpo. Esto se debe a que nuestro cuerpo está completamente sincronizado con la luz del sol y la oscuridad de la noche, y esto viene desde la época de las cavernas, cuando aún no existía la luz eléctrica o artificial.

Entonces, quiero explicarles qué es lo que pasa o lo que debería pasar en este ciclo para que entendamos cómo funciona y cómo podemos sacarle el máximo provecho para que el cuerpo funcione muy bien y que literalmente podamos desarrollar el día a día de la mejor manera. Ya les dije: si no tenemos energía, no vamos a poder “atacar” el día, no vamos a poder solucionar y, por ende, no vamos a ser productivos, no vamos a crecer, no vamos a poder hacer muchas cosas. Y para poder ser un gran emprendedor, un gran líder, un gran papá, un gran hombre, necesitamos energía. Por eso les comparto mi reflexión, para que podamos desarrollar una experiencia individual de crecimiento y cuidado de nuestro cuerpo.

Lecciones de la naturaleza: El ejemplo de las gallinas

A manera de ejemplo, ¿saben qué es lo que hacen en la industria de la producción de huevos? Ellos han estudiado a las gallinas y saben perfectamente bien cómo funciona su ciclo de luz y oscuridad. Por lo tanto, cuando es de día, ellas producen huevo. Y en el momento en que llega la noche, duermen. Cuando regresa el día siguiente o la luz, vuelven a producir huevo. En este caso, lo que hace la industria es encerrarlas en un galpón, cerrando completamente todo para que no entre la luz del sol, y manipulan literalmente el ciclo de luz y oscuridad. Manipulan las luces, bajándolas paulatinamente hasta que está completamente oscuro, y recrean ciertos sonidos para que las gallinas crean que es de noche. En el momento en que vuelven a prender la luz, ellas creen que es de día y vuelven a producir huevo. Las hacen más productivas.

El ciclo circadiano en humanos: Un mapa de nuestro día

En nuestro caso, los humanos, todo inicia en nuestro ciclo de luz y oscuridad.

  • A las 9:00 de la noche se inicia la secreción de melatonina, que es la hormona del sueño. Tal vez la hayan escuchado. En ese momento se produce o se tiene que producir una hormona para que podamos entrar en esta relajación, que baje nuestra presión arterial y, por supuesto, podamos dormir.
    • ¿Cuál es el problema? El problema es que, si nosotros nos exponemos a la luz, a la luz blanca que emiten dispositivos como la televisión, el computador o incluso algunos bombillos, esto le hace creer a nuestro cerebro que es de día. Por lo tanto, le está mandando la señal al cerebro de “genere energía” y se inhibe la producción de melatonina.
    • A las 9:00 de la noche inicia o tendría que iniciar esa parte, pero el problema es: ¿qué sucede si nos dormimos a las once y media, doce o una de la mañana?

Durante muchos años creí que era más productivo en la noche. La realidad es que nuestro ciclo está completamente ligado a la luz del sol y a la oscuridad de la noche. Pero nos hemos encargado de creer que en la noche somos más productivos, más creativos o lo que sea, y no necesariamente es así. Es una creencia que mantenemos, pero a nivel corporal, a nivel químico, necesitamos entender cómo funciona nuestro cuerpo. Entonces, continuo:

  • A las 10:30 de la noche se suprime el movimiento intestinal para que no estemos yendo al baño toda la noche.
  • A las 2:00 de la mañana ya tendríamos que estar en sueño profundo, que es cuando ocurre la regeneración celular, cuando el cuerpo se renueva, cuando el sistema linfático trabaja para desintoxicar el cuerpo. Pero esto no sucede si hubo una supresión de la producción de melatonina porque estuvimos expuestos a la luz de los dispositivos.
  • Llegamos a las 4:00 de la mañana, donde está nuestra mínima temperatura corporal. Es cuando decidimos buscar nuestra cobija caliente y decimos que es el mejor sueño.
  • A las 6:00 de la mañana, hay un salto en nuestra presión sanguínea.
  • A las 7:00 de la mañana se da la secreción de otro tipo de hormonas que nos ayudan precisamente con la generación de energía, entre otras, la testosterona. También finaliza la secreción de melatonina, por lo tanto, nuestro cuerpo se activa y se inicia el movimiento intestinal, por eso a esa hora nos dan ganas de ir al baño.
  • A las 10:00 de la mañana inicia la máxima alerta, es decir, tu cerebro está en el máximo nivel de alerta.
  • A las 2:30 de la tarde ya es la máxima coordinación en el cuerpo, por lo tanto, el mejor horario para hacer competencias deportivas de coordinación, por ejemplo.
  • A las 3:30 de la tarde llegamos a la máxima velocidad de respuesta y después viene la máxima eficiencia cardiovascular.
  • A las 5:00 de la tarde entra la máxima fortaleza muscular.
  • Después de las 6:00 de la tarde viene la máxima presión sanguínea.
  • A las 7:00 de la tarde/noche está la máxima temperatura corporal.

Después se reinicia el ciclo a las 9:00 de la noche, cuando empezamos a producir melatonina.

Conclusión y llamado a la acción

La conclusión de todo esto es: si dormimos antes de las 10:00 de la noche, podríamos dormir perfectamente las ocho o siete horas, levantándonos más temprano de lo usual. Por lo tanto, podemos ser más productivos al levantarnos más temprano y estar durmiendo perfectamente bien. Podemos hacer actividades personales, pensar, relajarnos y brindarle bienestar a nuestras vidas, cuerpos y mentes.

¡Organízate, planea tu trabajo y trabaja tu plan! Pasemos de la intención a la acción. Termino con dos frases que me he encontrado en el estudio de este tema. La primera la mencionó Heráclito, 500 años antes de Cristo:

“Cuando la salud está ausente, la sabiduría no puede revelarse a sí misma, el arte no puede hacerse manifiesto, la fuerza no puede ser ejercida, la riqueza es inútil y la razón es impotente.”

Y la otra frase que me gusta mucho y que me parece muy cierta, la dijo el Dalai Lama:

“El ser humano es muy incongruente: gasta su salud para conseguir dinero, y una vez que consigue dinero, gasta ese dinero para recuperar la salud que perdió. Vive como si nunca fuera a morir y muere como si nunca hubiera vivido.”

Recuerden, todo esto es una simple reflexión.

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